La respuesta corta es: cuanto antes, mejor. Pero vamos a explicarlo con detalle, porque hay razones muy concretas detrás de esta afirmación.
La prima depende de la edad
El seguro de decesos funciona de forma muy parecida al seguro de vida: cuanto mayor eres cuando contratas, mayor es la prima mensual o anual que pagarás. Si contratas a los 40 años, pagarás mucho menos al mes que si lo haces a los 65. Y lo pagarás durante más tiempo, claro, pero el coste acumulado suele salir mejor.
Los periodos de carencia
Muchas pólizas tienen un periodo de carencia, es decir, un tiempo desde que contratas hasta que la cobertura entra en vigor para fallecimientos por enfermedad. Si contratas cuando ya hay un problema de salud grave, puede ser tarde para ciertos supuestos.
¿Y si soy joven? ¿Tiene sentido contratarlo?
Sí. No solo por el precio, sino por proteger a tu familia ante un fallecimiento inesperado. Un accidente no entiende de edades, y los gastos de un sepelio rondan los 3.000–6.000 euros de media en España.
Señales de que ya es el momento
- Tienes hijos o personas que dependen de ti económicamente
- Tus padres o suegros están mayores y aún no tienen póliza
- Viajas con frecuencia al extranjero
- Prefieres que tu familia no tenga que preocuparse por nada en ese momento
Si te encajan varios de esos puntos, podemos hablar sin compromiso para ver qué opción se adapta mejor a tu situación.