Una pregunta que surge con frecuencia: ¿cambia algo en la cobertura del seguro de decesos según dónde se produzca el fallecimiento? La respuesta es no, pero hay algunos detalles prácticos que conviene conocer.
El lugar no afecta a la cobertura
El seguro de decesos cubre el fallecimiento independientemente de dónde ocurra: en el domicilio, en el hospital, en una residencia o de viaje. La cobertura es la misma en todos los casos. Lo que cambia son los trámites previos que hay que seguir.
Si el fallecimiento ocurre en casa
En caso de muerte en el domicilio, los pasos a seguir son:
- Llamar al médico de cabecera o al 112 para que certifique el fallecimiento
- Si hay dudas sobre las causas, puede intervenir el médico forense
- Una vez certificado, se llama a la funeraria (que en el caso de tener seguro es quien gestiona todo lo demás)
Fallecimiento en hospital o residencia
En estos casos el centro suele encargarse de los primeros pasos (certificado médico, documentación inicial). La funeraria recoge al fallecido directamente desde allí cuando la familia lo indica.
¿Y si no sé el número del seguro?
Es fundamental tener localizado el número de póliza y el teléfono de asistencia 24 horas de la aseguradora. Es una buena práctica guardarlo en un lugar accesible para todos los familiares cercanos.