Mucha gente cree que el seguro de decesos solo cubre el ataúd y el cementerio. La realidad es que una buena póliza va mucho más allá.
Coberturas básicas habituales
- Servicio funerario completo: ataúd o urna, flores, esquelas, coche fúnebre
- Tanatorio: sala de velatorio durante el tiempo necesario
- Incineración: como alternativa al entierro tradicional
- Traslado nacional: libre elección de cementerio o crematorio en España
- Traslado internacional: repatriación desde cualquier país
- Tramitación administrativa: registro civil, licencias, certificados
- Orientación legal: asesoramiento sobre herencia y trámites
Coberturas complementarias frecuentes
- Asistencia en viaje (urgencias médicas en el extranjero)
- Segunda opinión médica
- Atención psicológica para familiares
- Ayuda a domicilio tras incapacidad temporal
- Cobertura por accidente (capital adicional)
"El seguro de decesos no es solo para el fallecido. Protege sobre todo a quienes se quedan, evitándoles gestiones y gastos en el peor momento."
¿Qué NO suele cubrir?
Las exclusiones más comunes son: fallecimiento por guerra o catástrofe nuclear, suicidio en los primeros meses de la póliza, y en algunos casos el fallecimiento por enfermedad preexistente durante el periodo de carencia. Siempre es importante leer las condiciones generales antes de contratar.