Es una situación muy habitual: los hijos contratan y pagan el seguro de decesos de sus padres, pero el asegurado es el padre o la madre. En estos casos conviene tener claro qué derechos tiene cada parte.
Tomador y asegurado: dos figuras distintas
En un seguro de decesos pueden coincidir o no la persona que contrata y paga (el tomador) y la persona cuya vida está asegurada (el asegurado). Cuando un hijo paga la póliza de sus padres, él es el tomador y sus padres son los asegurados.
¿Qué puede hacer el tomador?
- Contratar la póliza y modificar datos administrativos
- Cambiar la forma de pago o los datos de domiciliación
- Solicitar información sobre la póliza
- En muchos casos, cancelar la póliza (aunque conviene revisarlo en las condiciones)
¿Qué NO puede hacer el tomador sin el asegurado?
Las modificaciones que afectan a las coberturas o a los datos del asegurado (cambiar el capital, añadir coberturas, cambiar beneficiarios) generalmente requieren la firma o consentimiento del asegurado. Es una protección para el propio asegurado.
¿Quién recibe el servicio cuando fallece el asegurado?
El servicio funerario se presta a favor del asegurado (y gestionado por su familia más cercana). El tomador, aunque haya pagado todos estos años, no tiene derecho a decidir sobre el tipo de servicio si hay otros familiares directos del asegurado que se opongan.
Consejo práctico
Si pagas la póliza de tus padres, asegúrate de que ellos (o todos los hermanos) sepan que existe, dónde está la documentación y cuál es el teléfono de asistencia de la aseguradora. Esa información es la que salva tiempo y nervios en el momento más difícil.